
YOGA CALIENTE
Hot Yoga: una experiencia que puede cambiarte la vida
La primera vez que pises una sala de Hot Yoga probablemente te preguntes si tomaste la decisión correcta. Apenas cruces la puerta, sentirás cómo el calor —unos 40 grados con humedad— envuelve tu cuerpo, haciendo que cada respiración sea diferente, más profunda, más consciente.
En ese instante, tu mente quizás comience a resistirse, tratando de convencerte de que no podrás soportarlo. Pero hay algo que queremos compartir contigo desde el inicio, algo que se dice en cada estudio a los estudiantes nuevos:
“Tu único desafío hoy es quedarte en la sala los 90 minutos.”
Así de simple. Solo permanecer ahí. Porque si lográs atravesar esos primeros 90 minutos de resistencia mental, algo extraordinario sucederá: tu cuerpo se adaptará, tu mente encontrará su ritmo, y al final de la clase, sin duda, te habrás enamorado del calor.
Pero, ¿qué es exactamente el Hot Yoga?
Imagina practicar yoga con el cuerpo perfectamente preparado para cada postura. Eso es lo que ocurre en una sala de Hot Yoga, un espacio especialmente climatizado entre 38 y 42 grados y un 40 % de humedad, diseñado para que tus músculos se relajen profundamente y tus articulaciones ganen amplitud de movimiento.
Dentro del universo del Hot Yoga, probablemente escucharás hablar del Bikram Yoga, creado por Bikram Choudhury. Este estilo sigue una serie precisa de 26 posturas y 2 ejercicios de respiración, siempre en el mismo orden, durante exactamente 90 minutos. Algunos estudios ofrecen variaciones menos estrictas de esta serie, conocidas como Hot Yoga 26+2, mientras otros optan por estilos más dinámicos como el Hot Vinyasa o Power Yoga caliente, donde el movimiento es fluido y la creatividad está siempre presente.
Pero recordá algo clave:
Todo yoga practicado en una sala caliente es Hot Yoga, pero no todo Hot Yoga es necesariamente Bikram Yoga.
¿Qué vas a sentir en tu primera clase?
Tu primera clase de Hot Yoga es, sobre todo, una experiencia personal e inolvidable. Te aconsejamos que la vivas con estas recomendaciones en mente:
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Llegá bien hidratado, tomando agua suficiente durante todo el día.
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Usá ropa cómoda y transpirable; shorts y tops ligeros suelen ser ideales.
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Traé tu propio mat o esterilla y una toalla amplia que cubra toda la superficie (en la mayoria de los estudios podes alquilar todo si no tenes).
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Durante la clase, tomá solo pequeños sorbos de agua; la hidratación más profunda se hace antes y después.
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Si sentís mareo o incomodidad intensa, simplemente sentate o recostate un momento, siempre escuchando a tu cuerpo.
Es completamente normal que durante esos primeros minutos tu mente intente convencerte de abandonar la sala. Ahí es cuando más valor tiene permanecer, porque pronto descubrirás que del otro lado de esa resistencia mental te espera una sensación profunda de satisfacción y calma.
¿Por qué elegir el Hot Yoga?
Si aún te preguntas qué beneficios podría aportarte el Hot Yoga, aquí algunos motivos claros:
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Tu flexibilidad aumentará, con menos riesgo de lesiones.
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Tu sistema cardiovascular se fortalecerá, pero sin el impacto físico de actividades como correr o saltar.
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Tu cuerpo eliminará toxinas a través de una sudoración profunda y purificadora.
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Tu mente aprenderá a concentrarse profundamente, liberándose del estrés y el ruido cotidiano.
Si le preguntás a cualquier practicante regular, seguramente escuches una historia similar a esta:
“Entro cansado, agotado mentalmente, y salgo renovado, despejado, como si hubiera reiniciado mi día.”
Clases de Hot Yoga y Bikram Yoga en Buenos Aires
Si estás en Buenos Aires, podés comenzar tu práctica en estudios como:
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Hot Room Yoga (Palermo Soho), ideal para principiantes y avanzados.
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BYBA Yoga (Recoleta), especialistas en la serie original de Bikram.
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Ardha Yoga (Palermo Hollywood), un enfoque dinámico y moderno del Hot Yoga.
La comunidad del Hot Yoga crece rápidamente en Latinoamérica, y hoy en ciudades como Santiago, Bogotá o Madrid, también encontrarás excelentes opciones para practicar.
Precauciones que debes considerar
Aunque el Hot Yoga ofrece muchos beneficios, no es recomendable para todas las personas o circunstancias. Debés tener precaución o consultar con tu médico si:
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Tenés presión arterial alta, problemas cardíacos o estás cursando un embarazo.
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Sufrís migrañas frecuentes o problemas de deshidratación crónica.
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Si durante la clase experimentás mareos fuertes, náuseas persistentes o calambres, descansá inmediatamente.
Para seguir profundizando en el Hot Yoga
Si querés seguir aprendiendo, no dejes de leer estos artículos complementarios:
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Cómo practicar Hot Yoga en casa de forma segura
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Diferencias entre Bikram Yoga y Hot Yoga
Más allá del calor: un nuevo camino
La experiencia del Hot Yoga no termina cuando salís de la sala. Al contrario, es ahí donde recién comienza tu verdadera transformación. Quizás ese calor, al principio incómodo, termine convirtiéndose en tu mejor aliado para un cuerpo sano, una mente clara y un día a día lleno de energía.

Linage Ghosh
Taller Hatha Yoga
📅 Comienza el sábado 13 de septiembre
🕒 Taller 13/9 – Clases de seguimiento : 15, 22 y 29 de septiembre
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